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ACOUSTIC LEVITATION
Un ritual sonoro de Jyoti Mayi

Nos reunimos para continuar formulando las preguntas que la humanidad se ha hecho desde sus orígenes: contemplar el misterio de nuestro ser y del universo, y acercarnos a comprender la verdadera naturaleza y el potencial de la forma humana.

 

Esta obra se despliega en la intersección de la filosofía tántrica, la música experimental y la arqueomusicología.

 

FILOSOFÍA TÁNTRICA

La estructura ritual se nutre de tres elementos fundamentales del Tantra: el mantra, el sistema de chakras y el principio de la diosa.

 

Mantra
En las tradiciones tántricas, el mantra es una tecnología vibracional. El sonido se comprende como una fuerza capaz de reorganizar la percepción y transformar la conciencia. El canto se convierte en un proceso alquímico: la voz individual alineándose con la resonancia universal.

 

Chakras
El sistema de chakras surge dentro de la metafísica tántrica como un mapa sutil del cuerpo. Un enfoque tántrico clásico propone primero atraer la energía hacia abajo —de la corona a la raíz— para consolidarla y estabilizarla, antes de permitir su ascenso como kundalinÄ«. El arco de esta noche sigue esa secuencia descendente: de la corona a la raíz, del cielo a la tierra, de la trascendencia a la encarnación. El enraizamiento precede al ascenso.

 

La Diosa
El Tantra suele describirse como una tradición centrada en la diosa, aunque su principio más profundo es el de la polaridad dinámica: la unión de fuerzas complementarias. Lo femenino no se invoca de manera aislada, sino como parte de un equilibrio indivisible. Cada mantra de esta noche honra una forma de la diosa como expresión de ese balance creativo.

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La performance se desarrolla a través de siete mantras para siete diosas y siete chakras.

MÚSICA EXPERIMENTAL

Aquí, la música experimental se refiere a la integración de electrónica procesada y grabaciones de campo junto a instrumentos acústicos y voz. Los elementos electrónicos no funcionan como acompañamiento, sino como arquitectura atmosférica que expande el campo vibracional. Las grabaciones de campo corresponden de manera simbólica y energética a los temas tántricos de cada sección, profundizando la inmersión sensorial.

 

ARQUEOMUSICOLOGÍA

Los tres instrumentos de viento de cerámica interpretados esta noche son réplicas que construí a partir de hallazgos arqueológicos de culturas precolombinas de las Américas.

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En mi investigación he encontrado instrumentos que permanecieron enterrados durante milenios y que apenas ahora vuelven a sonar. Escucharlos es como encontrar un mensaje dentro de una botella: una transmisión a través del tiempo.

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Uno de los instrumentos presentados esta noche está modelado a partir de tecnologías desarrolladas entre el 500 a. C. y el 500 d. C. por las culturas Bahía, Jama-Coaque, Guangala y Tolita de la costa del Ecuador. La forma representa un cuerpo femenino que contiene dos silbatos internos ubicados a la altura de los ovarios. Será interpretado durante el segmento dedicado al segundo chakra, asociado con la creatividad, la fertilidad y la fuerza generativa.

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Muchas culturas antiguas comprendieron el sonido como un portal: un medio de alineación cosmológica y de comunión con lo invisible. A través de miles de años y continentes, la intención permanece constante: el sonido como puente entre lo humano y lo cósmico.

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REMEMBRANZA

Concibo esta obra como un acto de remembranza.
 

Las civilizaciones antiguas —ya fueran las culturas precolombinas de las Américas o las primeras tradiciones tántricas de la India— desarrollaron visiones del mundo moldeadas por siglos de refinamiento filosófico, quizá más conectadas con nuestra naturaleza intrínseca como seres humanos que muchas de nuestras culturas contemporáneas.


La afirmación científica de que los seres humanos poseemos únicamente cinco sentidos es una falsedad asombrosa. La conciencia humana excede las mediciones del materialismo científico, y su capacidad infinita ha sido en gran medida negada por culturas centradas en la productividad y la cuantificación.


Me inspira la palabra hebrea Teshuvá, el acto de retorno. No un regreso al pasado, sino a un conocimiento esencial que subyace a la experiencia. Lo que buscamos no se aprende: se recuerda. Que esta noche podamos escuchar hasta regresar a ese lugar.

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